Reseñas en otros medios
Umiko, el restaurante de cocina japonesa fusión más famoso del centro de Madrid. Disfruta de los mejores platos al mejor precio.

Comprueba la repercusión de Umiko a través de reseñas en diversos medios

El Confidencial

Umiko, un restaurante desenfadado de cocina japonesa con influencias españolas, tiene una de las ofertas más imaginativas, divertidas y sorprendentes con las que hemos topado últimamente

En una ciudad como Madrid, en la que proliferan como setas los restaurantes japoneses, desde los más caros y sofisticados hasta los más sencillos y asequibles, resulta muy difícil presentar una oferta diferenciadora que capte la atención del buen aficionado, en medio, además, de la vorágine de aperturas a las que la ciudad es sometida sin descanso. Sin embargo, de vez en cuando nos encontramos con que el talento y la valentía de algunos jóvenes cocineros les permite dar con la tecla y abrirse camino en plaza tan complicada.

Desde hace un año, aproximadamente, Juan Alcaide y Pablo Álvaro decidieron unir sus caminos e inaugurar, haciendo muy poco ruido, Umiko, un restaurante desenfadado de cocina japonesa con influencias españolas. Uno más, pensábamos algunos, con una oferta de sobra conocida en torno a una cocina cuyo recetario adaptado a los gustos patrios nos sabemos ya de memoria. Pero nos equivocábamos.

Expansion

Umiko, barra y mesas de cocina japonesa.

Abrió hace justo un año a un paso del Museo Thyssen, Las Cortes y el Teatro de la Zarzuela. Umiko es el proyecto de los cocineros Juan Alcaide y Pablo Álvaro Marcos, jóvenes profesionales que, tras formarse en diferentes establecimientos, coincidieron trabajando en Madrid en la sede de Kabuki de Presidente Carmona, proyecto con un estrella Michelín.

De Menú en Menú

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Apenas cuenta con un mes de vida y ya apunta maneras para convertirse en meca para los amantes de la cocina japonesa fusión. Así es Umiko, un nuevo restaurante flanqueado por los chefs Pablo Álvaro y Juan Alcaide, compañeros de Kabuki y ambos con una amplia experiencia en el sector).

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Guía del Ocio (El País)

GuiaDelOcio

La cocina del restaurante Umiko está fuertemente marcada por el hecho de que los sushimen Juan Alcaide y Pablo Álvaro coincidieron en Kabuki, el restaurante de Ricardo Sanz, pionero en fusionar las cocinas japonesa, española y mediterránea. Aquí encontramos conseguidos platos como los sushi ankimo de hígado de rape y melón, el tartare de sepia con cebolleta, el tobiko (huevas de pez volador) y remolacha, la degustación de sahimi Umiko, los chips de flor de loto con salsa yakiniku, los mejillones Takara Ume, los nigiri o la tempura des etas con caldo ibérico.

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Profundidad de Campo

Umiko o la hija del mar es también el nombre del nuevo restaurante que han abierto Juan Alcaide y Pablo Álvaro en Madrid. Ambos tienen a sus espaldas una larga trayectoria en restaurantes similares y coincidieron en Kabuki (tengo fotos de los dos de cuando estuve por allí), por lo que está claro que la fusión japo-cañí se les da de maravilla.

En este caso y como suele ocurrir con la gran mayoría de chefs, Juan y Pablo han dado el salto y Umiko, restaurante del que son socios, es su apuesta personal y su particular salto al vacío en el que fuera antaño el local de Nippon.

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La Gastronoma

Andaba yo el otro día trasteando con el móvil cuando fui a dar con el Twitter de Dabid Muñoz de DiverXO. En él se ensalzaba las virtudes de un modesto japonés recién aterrizado en el Barrio de las Letras llamado @UmikoRest.

No fue mi instinto periodístico ni mi pasión foodie, sino más bien y sincerándonos, mi cualidad de ser una cotilla nata, la que me llevó a investigar sobre aquel nuevo local a simple vista comedido que con una Web ramplona y casi sin hacer ruido había abierto sus puertas hace mes y medio consiguiendo la admiración del gran chef estrellado.

Detrás, dos cocineros de los de la nueva escuela que me da por definir JASP (jóvenes aunque sobradamente preparados). Chavales, o ya no tanto, que han tenido la oportunidad de curtirse en las grandes concinas de nuestra España gastronómica querida y allende de los pirineos, y que cargados de energía, ingenio, nuevas ideas y ganas, abren sus propios proyectos, más modernos, versátiles y desencorsetados en barrios urbanos alejados de los grandes restaurante de renombre. Y paradoja, que sus nuevas propuestas terminan atrayendo más público que los grandes clásicos de siempre.

Planeta en Conserva

No suele ser habitual que alguien te lleve dos veces a comer a dos restaurantes diferentes y “triunfe”, el gran “recomendador” es Joaquín Felipe Jr. que su trabajo en Discarlux le lleva por los mejores locales de nuestra capital y siempre que encuentra una “joya” me la enseña. El primero que descubrí junto a él fueLa Chusquery (PINCHA AQUÍ para leer la crónica completa) y ahora a tocado Umiko, un restaurante japonés en la madrileña calle de Los Madrazo donde antiguamente existía un clásico de la cocina japonesa el Nipon del que aún recuerdo su tatami, increíble el día que comí sentado allí  y tuve que pedir a mi acompañante (Goyo González) que me levantara porque no “sentía las piernas”. Ahora encontramos nueva decoración, mucho más moderna a base de graffitis, paredes vistas encaladas en blanco y una mesa alta en la barra donde disfrutar de la comida mientras ves cocinar…

Umiko lo llevan dos jóvenes chefs Pablo Álvaro y Juan Alcaide, que a pesar de su juventud atesoran una gran experiencia a sus espaldas marcados principalmente por su paso por Kabuki, referencia japo en Madrid, aunque ellos han querido quitarse ese “corsé” y elaborar una carta propia, sin ataduras y en las que mostrar toda su creatividad… ¡Y es mucha!

El Triciclinium

Mas vale tarde que nunca. Y en esa estamos, tras un mes de nuestra de visita a Umiko os contamos nuestra experiencia. Muy positiva en el tema gastro, alguna sombra tanto en el ambiente del local como algún detalle del servicio, pero en general una experiencia notable para la primera toma de contacto.

Umiko se sitúa en esa rama que tanto nos gusta, la cocina fusión. Concretamente la cocina japonesa de fusión, como ellos la definen. Y ellos son Juan alcaide y Pablo Alvaro, dos ex-pupilos de Ricardo Sanz y en este tema Kabuki es el TOP. El local se sitúa en el mismo espacio que ocupara un pequeño restaurante japones. El lavado de cara, con unos graffiti manga con imágenes de deidades de aquellos lares (umiko, hija del mar) y una barra con la elaboración de los platos fríos a la vista, le ha dado una vuelta de tuerca al espacio. Aun así nos pareció un local algo desangelado. Fue la primera impresión y que se mantuvo durante toda la comida. Quizá el comer casi solos ayuda a implantar esa impresión. Tenemos que volver y ver si esa sensación se nos pasa.

DPicoteo
Juan Alcaide y Pablo Álvaro han tenido buenos maestros y eso se nota. Tras su estancia en Kabuki ahora sorprenden a los madrileños con la apertura Umiko, un nuevo restaurante un poco escondido, pero en pleno centro, justo detrás de la calle Alcalá y a un paso de Cibeles y Sol. Allí fusionan la gastronomía japonesa y española con muy buena mano y mejor gusto. El arroz, los cortes del pescado, el cuidado al elegir la materia prima y osadas combinaciones que son un acierto. Una cocina que funciona como un reloj de original y refrescante puntualidad.
El local, que albergó durante años otro sencillo japonés, Nippon, ha sufrido un lavado de cara que con divertidas pinturas y renovado mobiliario, le da un punto actual, luminoso y urbanita, sin perder calidez. En la carta los clásicos apartados de los restaurantes japoneses con entrantes, tartar, sashimis o niguiris, pero con un contenido de rompedora factura. Para beber, además de cervezas japonesas, un listado de vinos con referencias de lo más interesantes, de dentro y fuera de nuestras fronteras y a precios muy ajustados. Y un servicio con detalles por pulir pero siempre atento.
Metropoli

Entrando a la izquierda, ahí la tenemos: Umiko, la hija del mar, en gran mural de simpático estilo manga; enfrente, tras el sushi bar, más manga pero un poco más inquietante, con unos seres marinos más amenazadores que comestibles en apariencia. Estamos en la calle de Los Madrazo, en el local que fuese de un restaurante japonés bastante anodino, el Nippon, reconvertido hace unas pocas semanas en Umiko, bajo la égida de dos sushimen nacionales, Pablo Álvaro y Juan Alcaide. Ambos coincidieron en el Kabuki del genial Ricardo Sanz, y con ese pedigrí ya podemos imaginarnos su oferta culinaria: técnicas japonesas con contenidos muy españoles, en un cruce constante de guiños que ellos mismos presentan como “cocina japonesa fusionada”. La expresión no hace quizá justicia a un estilo ligero y fino como el suyo.

Una primera visita, centrada en la oferta fría de sushi y sashimi de la que se ocupa Álvaro -Alcaide parece ser el responsable de la caliente, como esa porra Guo Rong rellena de cochinillo y con polvo de gamba-, confirma que la escuela Kabuki se ha trasladado positivamente al nuevo restaurante y que los mimbres están ahí para que en cuanto culmine su rodaje se convierta en uno de esos locales de culto con inspiración asiática que han proliferado en Madrid y que tanto atraen a la clientela más joven.

La aguja en el pajar

El lunes por la noche fui con David del amo (mi chef ejecutivo este verano en el Hard Rock Hotel Ibiza) su chica Ana, y mi mujer Ruth a visitar un restaurante japonés. No fue al azar la elección. El restaurante se llama Umiko y está situado en la calle los Madrazo 18, en pleno centro de Madrid, al lado de Gran Vía.

Aprovechando que íbamos a Madrid Fusión al día siguiente nos fuimos a cenar al restaurante que mi amigo y compañero de la escuela de hostelería Juan Alcaide a inaugurado recientemente junto a Pablo, otro gran chef.
No voy a contaros en todos los sitios que ha trabajado Juan, pero si que estuvo al lado de David Muñoz y en Kabuki a dejado huella.

Quiero contaros de cómo uno pelea por lo que cree, por lo que sueña, y como dedica su vida a conseguirlo, cómo invierte su dinero y sobretodo su tiempo en cumplir una ilusión, y en el caso de Juan, es el hacer su comida y deleitar a sus comensales. Como un pintor que plasma lo que siente en un lienzo, Juan y su equipo te cuentan su historia con sus sabores.

Probamos infinidad de platos desde el aperitivo de chips de flor de loto con salsa yakiniku, hasta las ostras. A mi especialmente, me sorprendió la porra rellena de cochinillo, por una mezcla de sabores que nunca hubiera combinado y la oreja Umiko con salsa brava japonesa. Una oreja crujiente, pero que se deshace en la boca, o los mejillones Takara Ume (mejillones de bouchot con sake y ciruela). La salsa de estos mejillones os garantizo que os harán echar de menos una barra de pan para mojar en ella.
También probamos diferentes sushis, uno por cierto de anguila que nos pareció espectacular.
Todo regado por una marca de cerveza Japonesa llamada Kirim.

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